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miércoles, 19 de marzo de 2014

How Alive Are You?



Anclados a mi espina dorsal, amontonados, se acumulan una plétora de objetos.
Objetos de inspiración y deseo, de terror y odio, de catarsis y admiración, objetos atados para siempre a la estela de mi sendero por medio de pequeños lacitos de formas extravagantes, colores lisérgicos y casi siempre incomprensibles o incoherentes para el ojo no entrenado, incluido el mío propio.
Cosas que encadenan otras cosas sin aparente relación.

Una canción, un color, una voz.
Una hora del día, un viento del sur.
Un libro, un olor, una frase.

"Like a jaguar hiding in a cello"

Como un jaguar escondido, oculto en un violonchelo, chelo, cello.
Una bestia indómita, estilizada y taimada, salvaje e inesperada, escondida -que no encerrada- dentro de una de las formas más deliciosas, serenas y precisas capaz de emitir un sonido profundo, aterciopelado y evocador. Like a jaguar hiding in a cello.

Leer esa frase referida a alguien desconocido, a quien crees poder entrever a través de esa idea, y cuánto fascina intentar entender el porqué de esa elección de palabras. Tanto, que te lleva a pasar toda la mañana imaginando el tipo de personalidad que esa frase puede transmitir, qué pasaba por el corazón del escritor cuando la formuló, qué llegaron a comprender aquellos que la leyeron por primera vez, qué sintieron aquellos que la leyeron por segunda o tercera vez por saberse esquivados, por el rabillo del ojo, por una exquisita verdad oculta a plena vista.

Esa frase se me quedó pegada al alma ayer y mientras meditaba y me dejaba llevar por ella paseaba por las calles, a tiempos entre lluvia y entre brillante luz del mediodía, y yo misma flotaba sobre el pavimento, pegando imágenes, conformando un recuerdo entorno a esa frase, a ese paseo, a esa persona que fue descrita así, a ese escritor, a esos lectores, a ese sol y esa lluvia.

Y así, entre los claroscuros de mi mente perdida, mi imaginación pare un recuerdo que no es tal, porque acaba de surgir de mi propia creación. El recuerdo inventado de un personaje que me habla con la voz de un instrumento de cuerda conformado por siglos de precisión y tradición, de educación y belleza, que al tiempo deja entrever que tiene algo de bestia estilizada y si, desprovista de remordimientos o agenda. Ese nuevo ser, nacido de mi estado de ensoñación, es pura magia. Y me habla de su propia vida, que apenas acaba de empezar, que se forja mientras duermo o mientras estoy aquí sentada, intentando conformarlo a través de mis palabras.

¿Quién es el demiurgo en este caso? ¿El escritor que eligió esas palabras? ¿Llegó éste a entender por completo y en todos sus matices todo lo que esa frase encerraba en sí misma? La persona retratada ¿sabría decir cuánto de si misma contiene esa verdad? ¿Soy yo, acaso, el demiurgo?

Ese personaje, nacido de mi misma, me acompañará desde ahora y para siempre en mi camino.
Y me hablará en susurros, con la voz de un cello, cuando recorra de nuevo algunas de las calles que pegué a su recuerdo, cuando me parezca escuchar el ronroneo de un jaguar o incluso cuando me deslumbre el brillo del sol del mediodía en los charcos de hace media hora.

Y el lazo no será más que una frase de un periódico cualquiera, que un periodista del que nadie sabe dedicó a alguien que nadie recordará jamás. Y eso, amor, no es fácil de explicar.

"Like a jaguar hiding in a cello"



jueves, 13 de marzo de 2014

Comunicación e Incomunicación



Hace diez años exactamente andaba yo copiando contenidos de un libro de informática.
Historia de Internet para lerdos, o algo parecido.
Andaba hasta las cejas, a ciegas y sin red, con mi trabajo de final de carrera.
"Comunicación e Incomunicación. Análisis sociocognitivo de la adaptación a Internet del ciudadano en la Sociedad de la Información". O algo así. Nadie ha podido leérselo del tirón y entenderlo.

Yo solo lanzaba una idea, con apenas un par o dos de autores entre manos: Nicholas Negroponte y su manida y pomposa biblia y Manuel Castells y su trilogía la era de la información y su acercamiento la "Galaxia Internet". Muy recomendables todavía a día de hoy estos últimos, por cierto.

Y todo porque estaba pasando por un desengaño amoroso. Y quise vengarme. Diez años después lo reconozco aquí y ahora. Yo no había tenido acceso a internet hasta que llegué a la universidad. Nunca supe nada del IRC ni casi del messenger. Pero quería culpar a alguien. Y me propuse señalar con el dedo al objeto de mi ignominia por ser del tipo de entes que, por aquel entonces, gozaban de banda ancha y disfrutaban luciendo su palabrería en las madrugadas de aquella protored social.

Esa fue mi excusa. Mi teoría era la siguiente: aquellos que no son capaces de construirse una entidad e identidad firmes y fuertes en su circulo definido por el tiempo y el espacio, en su clan social, pueden construirse una más acorde a sus deseos ocultos por el anonimato y el omnipoder que el espacio virtual ofrece. Era una crítica. Una campaña de Coca Cola de aquellos días me brindó la idea: "Sé quién quieras, consigue lo que quieras". Ya no recuerdo ni qué ofrecía aquella campaña. Pero hacía referencia a ese poder que otorga la red si no eres capaz de "conseguir lo que quieres" siendo quien ya "eres". Y yo quería probar que ese recién nacido universo podía ser un sustituto viciado creado por una personalidad débil. Obviamente estaba muy lejos del actual devenir de los acontecimientos. Facebook no existía. Ni siquiera Fotolog. Twitter acababa de nacer. No había blogs, solo bitácoras. Me abrí una cuenta en todo lo que pude. Mis primeras cuentas de correo estaban en terra, iespana y geocities. Con eso lo digo todo.
Cuando entré en twitter eramos, literalmente, cuatro monos. Me da vértigo acordarme de eso, francamente. Pero yo no estaba a la altura. En aquella época yo estaba muy lejos de alcanzar el nivel de internauta aquel despiadado ente del que quería vengarme o de tantos otros que utilizaban las redes de forma habitual y normal. Solo era un trabajo de final de curso y solo quería mi venganza particular. No me importaba el punto de vista melodramático de mi idea. Pensé que, al tratarse de una universidad católica la mía, de un tribunal de corte conservador y temeroso, tratar de "estigmatizar" el uso de internet me daría puntos. Y así fue. Me importaba poco y confieso que estaba en desacuerdo con mis propias teorías.

Me quedé sin tutor justo al empezar. Para cuando me asignaron otro, ya no podía volverme atrás. Y el tutor que me fue asignado no pudo ayudarme demasiado. Su campo era la política internacional. Solo me corregía el estilo. Me había lanzado sola y de cabeza a algo que no conocía y me agarré a las teorias de la comunicación, la definición de la identidad y a lanzar una cuerda hacia un futuro en el que, según mi teoría, el mismo test utilizado en psicología que mide la adicción a la cocaína podía utilizarse para medir la adicción a internet. No podía ser más apocalíptico ni podía estar menos de acuerdo. A pesar de tener algo de verdad.

Pero no lo sabía. Entonces.
Medio trabajo eran conceptos de informática y sociología regurgitados de otros libros, el otro medio, encuestas y demás basura metodológica. Apenas 40 páginas de 400 eran lo que sustentaba aquella idea. Que no era otra que el nuevo universo virtual donde cada uno podría redefinirse para encontrar un hueco más amable que el que la realidad le había brindado. Mi teoría defendía que, si bien eran los menos, habría quienes no podrían escapar al prisma brillante y prometedor de una realidad alternativa donde podían ser más altos, más guapos y más interesantes. Más y mejor aceptados. Y que ese universo virtual diluiría la personalidad real, necesaria para la integración social dentro de los aspectos sociológicamente entendidos como el espacio -una región, un lugar, una comunidad- y el tiempo -de día o de noche, ayer, hoy, mañana-.

Hoy tengo más cuentas de correo qué dedos de las manos. He perdido la cuenta de cuántos perfiles tengo en cuántas redes sociales, algunas ya extintas, otras recién nacidas, de cuántos blogs han nacido, vivido y muerto bajo mi mano, cuántas personalidades he tenido -afortunadamente, la original, la que dio vida a mi yo virtual sigue ahí, Duckland, por cuestión de sentimentalismo y un guiño a un viejo amigo- y cuántas más puedo llegar a tener. Sigo sin entender el sentido completo de mi propio subtítulo, "analisis sociocognitivo", pero lo de "Comunicación e Incomunicación" viene de mucho más lejos, de cuando, al leer en clase de literatura "El Túnel", de Ernesto Sábato, el profesor me lo lanzó a la cara, junto con el cuchillo que habría de ser usado para cortar el hilo lo que yo había sido hasta ese momento, y entonces nació Duckland. Comunicación e Incomunicación.
En el fondo soy una masoquista. Al final alguien llevará razón; no puedo ser feliz, me aburro con la simplicidad de la felicidad. 

"La vida real no es más que otra ventana, y no necesariamente la mejor" Sherry Turkey, 1994

jueves, 11 de noviembre de 2010

Un lápiz y una canción

No saber donde te has quedado,

No encontrar el lápiz con el que dominaste el mundo,

Con que conquistaste la vida, la fuerza, la historia

La tuya, la mía.

Las palabras, a plomo caen, se desprenden de sentidos equívocos,

Cambiados, culpables y heridos,

Rotos por su propio peso.

Ni saber por donde andas,

Ni entender porqué caíste,

Acordes en mi cabeza,

Roto el silencio, por fin,

Y me dejo caer en mi propia desidia, esperando que su manto templado y calmado, mentiroso y bastardo, haga sucumbir lo poco que alguna vez tuve de humano, de hombre, de mujer, de niño, de todo, de nada.

Arrogante me inquiere,

Acaso ahora pretendo ponerme en pie?

Acaso ahora tengo algo a lo que agarrarme?

Algo para ascender sobre mis tobillos, partidos, mentidos de si mismos?

Pasar la vida huyendo de las sombras de tu futuro y de las manchas de tu pasado intentando recoger a cada paso algo de luz no parece ser la mejor de las aventuras.

Y mientras una canción me ensordece la conciencia me concedo sonreír,

Es una buena canción, que repito una y otra vez, para no dejarla ir, para no dejarme caer, para, como siempre y pese a todo, intentar tomar ese pequeño trocito de luz que una simple canción puede dejarme prendida a los labios.

Ya no quiero encontrarla, sé que no lo haré.

No existe esa canción perfecta para mi que me llene el corazón de luz, de sonrisas la mañana, de sueños las mantas de mi cama de invierno.

Ya no la busco.

Pero sigo intentando encontrarme, componerme con estribillos y notas no escritas, sigo intentando ponerme en pie aún no teniendo a qué agarrarme, aun sin tener mi viejo viejo lápiz de conquistar mundos y dominar verdades.

Sigo aquí. De alguna forma.

Sigo aquí. Y tarareo una canción, una sencilla y manida canción que, vaya, me prende una sonrisa de los labios.

viernes, 13 de agosto de 2010

El porqué de la "Terribilitá". Parte I.



Ante todo, buenas tardes, claro. Educación por encima de todo, que aunque parezca que no, se echa en falta. Igual que otras muchas cosas. Y más, después de tanto tiempo sin pasarme a saludar.

Viendo que no levantaba cabeza durante los últimos meses, me embarqué en todo un "periplo búlgaro": me iba a tomar unas vacaciones recias; si no de cantidad, al menos de calidad. ¿Y qué mejor destino que mi dulce y tranquila Florencia, mi Toscana bendita?

No puedo evitarlo, soy un animal fetichista y Florencia siempre empujó mi persona a un ejercicio interno de paz y cultura, lejos de la bulliciosa y vendida Roma, señorona rancia repintada.
Y una vez fijado el destino, preparé con el más cuidadoso de los primores un viaje en coche que arrancaría de las puertas del Palacio Sforcesco en Milano y terminaría en la imposible ruta de Volterra, en Toscana donde además pasaría varios días paseando por el cerrado al tráfico centro de Firenze y enseñaría a mi novio y compañero todo lo que Florencia puede ofrecer.



Florencia, hace 15 años, en mi primera visita, era una ciudad alejada, discreta en su orgullo y hasta huraña con los extranjeros. La mejor cocina, el mejor gusto por lo clásico y el orgullo de tener, entre otras muchas cosas, la que a mi me parece la escultura más hermosa del mundo, el David de Miguel Ángel. El turismo de a pie iba directamente a los canales venecianos o a la plaza romana de San Pedro.

Poniendo un símil, si Roma adquiere la apariencia de una gran señorona de rancias ínfulas, decrépita y pintarrajeada aunque digna dentro de su propia memoria, Florencia era, por aquel entonces, una doncella culta y refinada, orgullo de su casta y sus pretendientes.

Años después, allá por el 2006, volví a sus tierras y encontré curioso y agradable que hubiera ciertos cambios: Florencia se empezaba a abrir a un público que la visitaba por su patrimonio y algo más. Más restaurantes, igual de caros pero más accesibles al foráneo. Volví a encontrarme cara a cara con David, con Venus y Dante y todo parecía seguir igual. La ciudad, otrora sellada por murallas, tenía un restringido acceso a tráfico rodado: tan solo los vehículos eléctricos podían pasar por sus calles, para que el humo no ensuciara los bellos mármoles ni los palacios vecchios.

Hoy he vuelto. Y no podía imaginarme tan equivocada. Triste, confundida y humillada recojo fuerzas de donde puedo para arrancarme el corazón del pecho y pisarlo delante del fulano que decidió que de la crisis solo podían brotar ideas positivas.

Florencia, esa doncella orgullosa y de buena familia, es hoy una choni poligonera. La ingente cantidad de turistas de medio pelo hacen imposible cualquier tipo de visita, de paseo, de experiencia, de lo que sea. Y diréis ¿y tu qué eras, si no otra turista más? Eso pensé al principio. Pero la diferencia se hacía patente y mi paciencia se fue por el sumidero a cada detalle más escabroso.



La crisis ha creado un nuevo tipo de turismo mucho más barato, más ignorante y mucho más desagradable: la plaza de la Signoria, otrora centro bullicioso de cambios políticos u hogueras de las vanidades ahora se llenaba de señoras desagradables que limpiaban mocos por doquier, señores con bermudas y calcetines que gritaban en holandés (o parecido), hordas de orientales cual cliché y vendedores indios de palitos de luz que lanzaban al cielo para llamar la atención. Nadie entra en el cielo sin ir iluminado, que dijo aquel.

Voy, dolorida, a buscar consuelo a los pies de mi amado David y me encuentro que las recias medidas de seguridad y conservación de pocos años atrás, hoy no se guardan, niños correteando por la galería, señoras niponas tocando los lienzos o niñatas con camisetas de crepúsculo (me temo que hablaré después de esto) disparaban flashes al torso marmóreo de la efigie encendiendo aún más su terribilitá. Miguel Ángel lleva tiempo pidiendo la sangre de los vivos, eso es así.

Viendo que no podía con el dolor de no poder hablar tranquilamente con David me dejé caer (es un decir) por la galería de Uffizi, esperando reconfortarme en ese renacimiento que tanto tiempo llevaba preparado. EPIC FAIL. Después de haber visitado el Louvre y el Prado, por ejemplo, entiendo de la utilidad de las audioguías si no vas preparado. En este aspecto, dichas audioguías eran una ofensa tanto para cada una de las obras que allí se guardan como para el visitante apenas instruido. Debido a las ingentes hordas de visitantes (juro que tenia delante a un equipo de voleibol femenino recién salido de su entrenamiento (¿?), tanto el personal como las guias te obligan a dedicarle apenas tres o cuatro minutos a cada sala, incluyendo la perteneciente a Botticelli. Eso te obliga a dos cosas: salir cuanto antes para dejar sitio a más gente y comprar guias de obras del museo en alguna de las seis salas de souvenir dedicadas al tema. Humillación, pena y tristeza.



Pero lo "mejor" estaba aún por descubrir: Insalati diPomodoro, bodas chinorris y más turismo de todo a cien.

sábado, 27 de marzo de 2010

Cara de Keanu

Este es Keanu Reeves en el salón de su casa, intentando poner su cara de "dar discursos" ante sus amigos imaginarios en agradecimiento por el Oscar que recibió el pasado marzo (que en realidad es la maqueta de cartón piedra que robó de la puerta aquella madrugada, al más puro estilo Homer).

Tras esto, señalar con la misma intensidad que pone este actor en sus papeles que esta es la entrada número 100 de este mi tercer blog desde que empezara en septiembre de 2007. E igual que le ocurre a él, tengo la misma "cara de culo". No, mentira, me ha servido para encontrar puros entes de creatividad, inspiración, sentido común y si, reconfortadores de almas. También he encontrado espantajos de troll pero me han dicho que es normal. No son muchos los que me suscriben ni me interesa, no concibo este sistema como un quid pro quo comentarista tal y como expliqué hace algún tiempo. Da igual.

Llevo días sin venir por aquí ni por ningún otro lado.
En estos días se he salvado el mundo hasta en tres ocasiones (y el lunes pienso hundirlo yo), hago yoga y bebo infusiones (sin alcohol, quién lo diria) a fin de no volver a tirar de ansioliticos; tengo 30 vecinos en el farmville, que es una cosa que utilizo como herramienta de espionaje y que si os lo explicara os tendría que matar. Ando leyendo "Los viajes de Tuf" de George R.R. Martin y he regalado otros tantos libros, un bajo de más de mil euros que espero que me sirva de regalo de compromiso (ups!), me han pedido que escriba la letra de una composición, me he hecho fan del grupo "Queremos que Españoles por el Mundo vayan a ver a Richard Alpert", soy fan de Glee y mañana pienso preparar un Wellington de Ternera. Y todo eso sin red.

Ah, si. Y esta tarde he acompañado a mi hermano a que lo vistieran y maquillaran porque hace de esclavo tirando del trono de la Reina de Saba en las procesiones de esta noche. No por nada en especial, solo porque se lo pidieron los amigos. Esta mañana salían en los periodicos no por procesionar sino por la invasión de "negros" en los bares del pueblo. Ejem. En mi pueblo las procesiones funcionan así. A su manera, es divertido.


No sé, intento ponerme al día, intento saber hacia donde dirigirlo todo, este blog, pero aún ando desubicada y maltraida. Detesto pasar en el coche cada día más de 3 horas y no tener tiempo para nada, nadie. Detesto no poder aportar nada de lo que pretendí desde aquel primer blog.
Supongo que, al fin y a la postre, si que tengo la cara de Keanu Reeves intentando agradecer un premio con la resignación de saber que nunca lo ganará ante sus amigos imaginarios.

Me voy a mi sesión de yoga y luego, si eso, me emborracharé.

pd: Quiero esta camiseta. La quiero. Y a vosotros también, pero solo consigo poner cara de Keanu.


sábado, 30 de enero de 2010

Nueva portada, la misma mier...

Me aburro muy pronto de las cosas, sobre todo si las he "creado" yo.
Sirva este nuevo banner para ilustrar el espíritu intrínseco que destilan mis palabras, las que se dicen y las que no.
Para aquellos que puedan sentirse ofendidos que seguro que alguno se presenta en mi puertacon las vestiduras hechas yesca, reseñaré que dicha imagen no es mía y el original tampoco, que era del amigo Leonardo, el cual no era precisamente el paradigma de un cristiano temeroso del altísimo.
Estoy entrando en un tormentoso proceso creativo, cuando salga os lo haré saber.

lunes, 25 de enero de 2010

Schroedinger lo sabe


La teoría del LolCat de Schroedinger



Porque me voy a tatuar a Ezio Auditore en el culo. Yo no, claro, que tengo callos en los dedos por jugar sin altura ninguna ni conocimientos previos: "Viéndote jugar me sorprende que hayas llegado tan lejos", a los 10 minutos de juego. A Florencia vuelvo este año, como me llamo Ezi... estooo....
Porque envidio a Patrick Rothfuss y su amor por las buenas historias que ha conseguido trasplantar, hacer brotar y florecer en una primera gran obra. Cualquier cosa que leáis acerca de este libro sera cierta.
Porque te gastas lo que no ganas en majaderias y rezongas, recelas y cree el ladrón varios respecto a entidades voluntarias que necesitarían muy poco para ayudar muy mucho en Haiti, por ejemplo. Por poner un solo ejemplo.
Porque si quisiera ver pitufos grandes contra transformers me bajaría los Power Rangers en vez de ver Avatar. Que si, que vale, pero que no. "Nadie que la haya visto diría eso!" Exacto Nelson.
Porque mi coche es ya una extensión de mi cuerpo, concretamente, lo que me crece justo debajo del culo.
Porque siento indiferencia hacia los aniversarios, concretamente los mios. Es una facultad que adquirí con los años a base de golpearme continuamente con mi optimismo o la feliz ignorancia.
Porque podría ponerme a contar la cantidad de usos chorras y malignos que en Smallville se han hecho del "meteorito" -ya que por contrato no se le puede llamar kryptonita, ni el héroe sera visto volando o vestido de colorines-.
Porque me doy cabezazos buscando spoilers visuales en la Ultima Cena de Lost que, cruzando los dedos de los pies, no es un recurso muy original como promo. Sobre todo porque no hay serie o elenco que se precie que no tenga su correspondiente emulación DaVinciana.
Porque me deshago en la trivialidad del pasar de los días sin centrarme en nada, como siempre, como nunca. Testigo externa sin voz ni voto ni ganas, descremada, descafeinada, mediocre dentro de un "pudo haber sido", consciente de mi propia decadencia y, claro, conforme y resignada que, al fin y al cabo, es la base de todo el problema. O sera que esta nublado hoy.
Y porque, en cuestiones de la psique, mi cabeza -y por extensión mi todo, incluido mi coche- bien se me asemeja tal que a la caja de Schroedinger. Cerrada y pudiendo contener tanto un gato vivo como un gato envenenado. Probablemente ambos y practicando el canibalismo en este mismo momento entre el gato zombie y el gato no-zombie.
En cualquier caso, Schroedinger lo sabe.
Y ahora que me acuerdo, voy a buscar una promo de Ultima Cena de The Big Bang Theory, que seguro que ya la hay.

sábado, 16 de enero de 2010

Cosas que Joden

En la vida hay que hacer cosas que joden.

Como asistir a una comida de varias familias -a las que no conoces de nada- todos ellos con hijos casaderos y sus respectivos adosados invitados sin previo aviso en lo que se conoce como "encerrona".

Por ejemplo, jode pisar una mierda o trabajar.

Asisto por cuestiones laborales. Y arrastro a mi pareja conmigo.

Cuando estoy en un sitio en el que no debo estar

me quiero morir


Cuando te das cuenta que entre todos no juntan dos neuronas.

o matarte

Si, matarlos a todos.

despacito,

Que sufran, con zapatos de vagabundos en la boca.

sin prisa

pero sin pausa.


Que paguen por su sola existencia.


A veces me conformaría con que te callaras,

a veces daría dinero porque te callaras,

a veces daría mi vida porque te callaras,

a veces decapitaría por un segundo de silencio.


Apá, un coche igual quel tuyo!
Si se unen los moros, los chinos y los rusos se va to a la mierda!
El vino este tiene más de 30 grados!
Cari, pideme más gambas que me san acabao!
El café con baylis esta mas bueno alternándolo con vino!
Apá, como se llaman los policías que regulan los aviones?!!
Son frases que he tenido que escuchar esta tarde. Entre muchas muchas otras.


En la vida hay que hacer cosas idiotas.

Por ejemplo una: hablar con idiotas

o sonreír a idiotas.


Durante más cuatro horas, además.

Rodeado de idiotas por los cuatro costados

me quiero morir


Sobre todo cuando me pasan el horterísimo albúm de fotos "prenatal" -no sabía que eso se podía hacer sin quebrantar varias leyes- de la garrula gordíiisima que tengo enfrente, embarazadísima de mellizos, pintada como una puerta e hija de la Suprema de Mostoles que está igual de gorda y pintada que ella. Detalle: embarazo no deseado, pues la zagala tiene unos 20 años, igual que el gañán del novio que la acompaña, el cual bajó del coche torso descubierto para ponerse una camisa abierta hasta medio pecho. Me quiero morir mucho.

o matarlos

Mejor. Mejor matarlos.

por idiotas,

Y por... buff... por idiotas.

pero son muchos

y me cansa.


Esa es la verdadera desgracia de esta historia, supongo.


Mejor esperar a que mueran por su cuenta.

Veremos, uno por uno, cómo revientan.

Pondremos todos sus órganos a la venta.

A veces decapitaría por un segundo de silencio.


Y mira que yo soy pacífica, oigan. Pero es que estos se lo han ganao con creces.


En la vida hay que hacer cosas que hartan.

Como ver deglutir gambas al ajillo a semejante piara de energúmenos durante más de lo que puede soportar un ser civilizado y con sentido común.

Por ejemplo harta viajar en el metro sin respirar,

sin aire.


O apretujados por haberse apuntado el doble de gente a última hora y no ser capaces de racionalizar el uso de una segunda mesa que hubiera aportado un mínimo de dignidad y espacio personal.

Rodeado de axilas por los cuatro costados

no quiero vivir.


No cerca de esta gente, por dios. Una y no más. Ya no me pillán en otra.

Me voy al campo.

Que los follen.

Que los zurzan.


Chim-pón!!


Letra de Mama Ladilla, canción "Cosas que joden", subtítulos de la Señorita Estropajo, que va a empezar a echar espumarrajos por la boca de tanta ignorancia cinco segundos después de publicar esta entrada.

miércoles, 13 de enero de 2010

Muncho!

Ma llegao. Y mira que últimamente voy que me duermo encima y no me llega ni el riego. Pero Super Perrete ma llegao. Y es que en esta tierra somos asín. No me lo tengais en cuenta, que, insisto, ando falta de sueño y alguna que otra ostieja también.


viernes, 8 de enero de 2010

Bajo el arbol


Andaba esta mañana podando una serisa cuando recordé una vieja charla donde uno de esos espíritus libres que campan por el mundo me señalaba como compleja y misteriosa; concretamente "más hermética que un tupper"* y "más rara que un perro verde". Aquello me invito a reflexionar, claro. De tales afirmaciones saque en claro que debía dejar de relacionarme con aquel fenómeno de persona y su círculo de acólitos perroflautas hijos todos de banqueros, médicos y similares noblezas.

Aquello de "no te leo el pensamiento" o "que te compre quien te entienda" también pudo ser escuchado por mis orejas por esos tiempos dada mi tendencia a darme la vuelta sin avisar y "dejar al personal con la palabra en la boca" si entendía que era pura y dura bazofia lo que salía del pozo que tenían en la cara mis interlocutores.

Cualquiera hubiese pensado que no era muy inteligente -ni sociable- por mi parte. Cualquiera hubiera pensado que lo normal en esa época en la que cada cual busca su sitio era modelarme a aquel círculo que prometía un puesto entre la futura flor y nata de la localidad. Pero por lo visto soy "más peligrosa que una caja de bombas" o "mas loca que una cabra alemana" en lo que a razonar se refiere y opte por una fidelidad hacia mi misma frente al actuar popular que se hubiera impuesto en ese momento.

Y seguramente cualquiera hubiera llevado razón. Y es que no pocas incomprensiones y decepciones me han tocado por mantenerme solo fiel a mi misma e ir "a mi puta bola" ya que esa situación se fue repitiendo conforme iba dibujando mi camino, casi siempre sola y, por consiguiente, retraída, socialmente inadaptada mas por exceso de personalidad que por su defecto, y en fin, por estar siempre mas “palla que paca”.


A día de hoy cuento con pocos amigos, apenas media mano y demasiados conocidos. Incluso quien hoy me acompaña en la vida es de ese tipo de personas que brillan entre el resto, que son preclaras y no pagan por prejuicios, de esas que no abundan en el camino y no lo digo porque pague la mitad de mi alquiler, sino porque me pude dar cuenta a los dos minutos de conocerlo. Así son esos pocos amigos míos. Esos que desde el principio no pretendieron que encajara en ninguna parte y que mostraron estoicismo y paciencia frente a mis "pensamientos ilegibles" o mis idas de hoya. Estos pocos que me acompañan son conscientes de que suelo ir "a mi puta bola", que soy ciertamente "hermética" o tan impredecible o "peligrosa como una caja de bombas". Soy afortunada, ciertamente.




De esas y otras cosas recapacitaba yo esta mañana podando mi primer bonsái. Esperemos que no se me seque de tanta abstracción.





*Frases reales dichas y perdidas en el espacio-tiempo de la memoria.

martes, 5 de enero de 2010

Crecimiento espiritual negativo


Bien por el IPC claro, lo malo es que ahora lo podremos ver emigrando a zonas poco soleadas, perseguir a jovenzuelas castas y afirmar que solo mata por hambre y no por placer. Y que venga VanHellsing y se haga ministro de economía, oigan.
No me creo nada. Dicen que ha subido el IPC un 0,9%. Mentira. Que me pongan la imagen del vampiro gayolo de CrepúsCULO en esa noticia es, sin dejar lugar a duda alguna, señal de que estamos siendo aspirados, succionados, secados y exprimidos por la crisis. Ni crecimiento ni pollas. No señores, las cosas no se hacen así.

Por otra parte, Feliz Ano nuevo, como dice el Sr. Cojones, que no lo he dicho antes. Y es que ando con el culo torcido y totalmente inusitada de mi misma gracias a mi medio de comunicacion favorito, la tele. Y es que mi relación de amor-odio con ella me tiene los pelos de punta desde que TVE no tiene publicidad. Desconfío, la sigo, la veo. Espero que baje la calidad pero no es tanto eso como tirar de archivo. Total, que estoy en periodo de crecimiento espiritual negativo o lo que viene siendo lo mismo, con la mosca detrás de la oreja. Y ahora me entero que es líder de audiencia desde el mismísimo minuto 1 de este año. No atino que pensar.


Permanezcan atentos a la Pantolla, que decían aquellos.


miércoles, 30 de diciembre de 2009

Do, re, mi, Ramón García y el balance del año



Vengo a vosotros cerrando el año a lágrima tendida.
Sepan disculparme los que, como yo y desde siempre, han pensado que todo esto de la navidad era un invento de la tele, una sobreedulcoración absurda, una putada para los que no tenemos nada que celebrar y si mucho que añorar... Pero este año... No lo puedo evitar.

Y es que este año, os lo entrego aquí, ha sido el más raro y opuesto a los habituales de todos los recordados por esta pedante y manida servidora vuestra: nueva casa y nueva situación, nuevo pueblo y nuevas metas, Natillas, mi alma gemela.

- Trajimos al mundo a la primera de nuestra sangre, y la última vez que la vi me dio un abrazo con un bracito que solo abarcaba un palmo de mi cara.

- He visto sonreír a Verónika desde su atalaya aunque me hubiera gustado poder verla mucho más.

- Paseé por el Louvre y me cosplayé para un salón del manga. De paso (re)encontré a un par de primos perdidos en la mediocridad familiar que me han devuelto un trocito de mi infancia.

- Descubrí a Neil Gaiman y The Sandman entre muchos otros autores y personajes.

-Aprendí mucho, muchísimo más del arte de ser groupie y de la música en general.
Y como consecuencia de esto me he llegado a ver cortejada por un escuadrón lesbiano muy ... ¿simpático? -con todos mis respetos-.

- He conocido a muchas buenas personas, y años llevaba sin toparme con ninguna.


Y a poco que me acuerde ya estoy llorando. Ya ni os cuento cómo me pongo viendo Up, Ponyo o por ejemplo, cualquier episodio de Extreme Makeover Home Edition, que tiene delito.

Total, que ando de un pavo subío, con las vísceras de dentro afuera, moco mediante, rojitas las orejas.

¿Propósitos de año nuevo?

Comerme con patatas a las arpías con las que trabajo.
Sacar tiempo para Veronika y los poquitos buenos amigos entre los que incluyo los que habitualmente (o no) me concedéis el honor de leerme.
No cabrearme ni pegarle fuego a la tele cuando llegue el final de Lost y me decepcione. Igualmente con Smallville.
Ver más Bob Esponja que, al igual que Pepe Colubi, desearía que el optimismo y vitalidad del bicho amarillo fuera una conducta a seguir por los adultos.
Ver más series, que solo con Bones ya tengo trabajo y eso no puede ser!!
No comprar más camisetas, que es un vicio.
Y hablando de vicios: cerrar mi cuenta de ebay, el farmville -nivel 22- e inutilizar mis tarjetas de crédito.

¿qué puedo decir?
Agradezco vuestro tiempo y admiro vuestras pasiones. Mi deseo de Fin de Año es que seáis tan felices como lo soy yo en este mismo momento. A ser posible sin lloriqueos y sin tanta sensiblería.


Y una cosa bonita, aunque no mucho, pero que me ha saltado la lagrimita. ¿Podríamos hacer esto en España? Lo dudo. Iba a ver esta noche Que bello es vivir con un buenazo James Stewart... pero creo que mejor me pongo Blade Runner, ahora que se que su gran monólogo clave fue improvisación del replicante Rutger Hauer. Buenas noches y feliz fin de año.


¿Por cierto, qué hará Ramón García en Nochevieja? ¿Se pondrá la capa en su casa viendo a la Esteban?





jueves, 24 de diciembre de 2009

Bajo el arbol


No he conseguido lo que pretendía en un principio más por considerarlo demasiado arrogante que por el temible mal cuerpo que tengo por este puñetero gripazo que deja al nivel de una mera "arrastrachanclas" principiante.

Así y gracias a las palabras de Toro, he decidido buscar en mi memoria cosas que me hayan traído el recuerdo de cada uno de vosotros, por lo que sea. No serán todos lo que son, pero de corazón lo hago.

Toro, amigo mío, por ti y por Justiniano, una canción. Escúchala con atención si no te la sabes. Había pensado en un -cualquiera- fragmento de Kafka, pero tras leerte últimamente prefiero esta canción que me recordó a ti hace poquito.



M Jo, grande grande, te entregaría ahora mismo todo lo que sé de magia negra aplicable a la influencia sobre editores (inter)nacionales pero me temo que podría estar incurriendo contra la deontología periodística que tanto me costó aprobar -y que de bien poco sirve-. Así te regalo otra cosa más útil: un montón de libretas en blanco para llenar de ideas.



A Satrián había pensao en pasarle todos mis códigos bonus de dvdgo pero me parecía rastrero tener que obligarle a gastarse dinero ex-profeso. Mejor un billete de lotería, para que pueda costearse algo de todo esto.


Para Simone, además de un buen enfermero que le cure el resfriadillo, le regalo unas gafas super monísimas para que pueda superar su fotosensibilidad y, si no va hacia la luz, que vaya a sitios igual de cools. Pd: son de Prada, si. Modelo ButterflySuperOseaHilton.

Para mi Verónika un regalo muy especial: La máquina del tiempo de H.G.Wells. No una versión mecánica -que decir "ojala pudiera" parece algo taaaan fácil...- No. Es su versión literaria para que pueda pasar esta época lo más rápido posible mientras la lee. .



Tenía un montón de regalos más preparados, como la dirección de Neil Gaiman para la Pequeña Delirio, pero ese regalo he pensao quedarmelo para mi. Así, como ya son más de la 1 y llevo el día un poco pesao, para los demás, de este y otros lados del río Pecos, un montón de kilos de abrazos chillaos, banda ancha y pañuelos de papel, que es una cosa que vale pa to y es muy socorrido.

¿Que no es bastante? Pues os regalo a mi misma en una canción para cada uno, para todos a la vez, los de antes, los que se fueron a los Andes, los durante y los de ahora, para mis amigas que no veo hace siglos y tus amigos que hemos visto esta tarde, para todos mis exs y antiguos profesores y compañeros de colegio, instituto y universidad...
Para todos, de mi party... parte, que diga.


"Y el que no se lo crea, peor para él".
Feliz Navidad y ya sabéis, aquí estamos para lo que haga falta. Buenas Noches.



lunes, 21 de diciembre de 2009

Felices Platanos!


Buf! Siempre igual. Me estoy haciendo vieja. Levanto un gato y me crujen los huesos. Mama Noel este año no ha descansado por culpa de los regalos de la empresa. Y más le valía haberse quedado en Laponia que seguro que los lugares a los que ha ido no se merecían más que carbón. Da igual. Luego la cena de empresa al que fui sin avisar de que era de disfraces, todo zombies y brujas. Gracias al cielo que también fue mi hermano y nos dedicamos a hacer lo que Woody Harrelson y la Pequeña Miss Sunshine en el parque de atracciones.

El caso es que, aunque muy atareada y cansada, me siento generosa y pacifica pero no lo digáis por ahí que la gente se acostumbra. Lo primero porque no me quiero acostumbrar y lo segundo porque se me pasa pronto. Ahora mismo, sin ir más lejos, ya estoy de mala leche; que acabo de verle la tocha a la Esteban después de su reconstrucción de tabique en platino, que ni T-1000 ni leches que con John Connor acabaran los correpasillos de Telajinco en futuro no muy lejano.


Una de cal y otra de arena. Y de nuevo el buen humor: esta mañana he visto a un señor intentando abrir un Renault con un plátano. Supongo que a Fernando Alonso le pasa lo mismo. Se me ha escapao una risotada y el pobre hombre se ha sonrojado. Pero el plátano ya no me lo quita nadie.


Y los plátanos, como dice mi pariento, son divertidos y funkys. La madre que lo parió, el frío que hizo el pasado sábado en un concierto de Maleek y After Many Days solo porque eran colegas… Eramos 15!! Joder, a -1º y yo de concierto! Que me acordaba de Jesús Calleja en el Kilimanjaro, copón! Ains… Plátanos, plátanos…

Pero na, que ando de buen rollo, HoYgan! El otro día me veo que el vídeo de Fatboy Slim Weapon of Choice donde un inmenso Christopher Walken sale por peteneras es del buenazo de Spike Jonze y ya os estoy mandando al lugar donde viven los Monstruos. Pandora puede esperar, de verdad.


Pero caray, estoy de buen humor y quiero haceros un regalo.
Eso si, necesito de un poco de tiempo para tenerlo listo pero antes de final de año estará. Os lo prometo. Os lo debo, por todo lo que me habéis (a)+(so)portado todo este tiempo en este y anteriores blogs.


Feliz Plátano a todos Y besotes de Mama Noel!

lunes, 14 de diciembre de 2009

Frio bajo el sombrero de Lucifer



Tengo los malditos pies helados. Mojados y helados por debajo de las botas. Barro. Mama Noel esta noche va a echarse un trago, nene. Escribo recordándome porqué escribo, para qué y porqué he de hacerlo dejándome llevar por este frio. Escribiré poco. Posiblemente se vaya la luz. Así sea.

Anoche terminaba el Año Uno de Frank Miller sin llegar a ver porque muchos dicen que es el mejor. Moore y Gaiman para mi van primero. La situación es esta: llevo tres horas largas odiando a las dos gordas que tengo enfrente. Es lo malo del tren. Y lo bueno también, te ofrece situaciones francamente buenas para dejarte llevar por el odio hacia el resto de la humanidad. Estoy cansada, exprimida y desarticulada después de un maldito y helado fin de semana en Madrid. Curiosamente he sido yo quien ha dejado tras de si el frío. Ahora que he descubierto qué voz tiene el demonio os invito a que os heleis en los pliegues de sus gélidos susurros.

Después de un rato de profundo odio y antes de Batman repaso el capital invertido en el puñetero Expocomic: tu al Bassday y yo con los frikis de los tebeos. Dejo de calcular cuando empiezo a recrearme en el dolor de mi hombro harto de arrastrar material inflamable: acaba de empezar una película. Cualquier pastiche es mejor que mis matemáticas de bachillerato.
Dos horas después y un par de arrogantes lágrimas a causa del melodrama sensiblero fuera de aduanas me propongo montar un referéndum popular proponiendo que Richard Gere no debe morir nunca. Y menos en un film tan malo -o un filmque acabe viendo yo, joder-. Y de paso proponer que John Belushi deje de estar muerto a cambio del que decidió editar de tan mala manera el film en dvd. Pero esa es otra historia.

Frío. Todo es siempre otra historia.
Y la que merezca ser contada no seré yo quien la porte. Así sea.




Frío. Me sonrio. Me reconforta la sangre que brota de las llagas de mis manos. Encuentro cierto placer esta noche en el dolor del frío. Sé que quieres saberlo. Lucifer, si. Tom Waits. Si no lo es, para mi, como si lo fuera.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Disculpas y sueños apocalípticos


Mis disculpas por lo anterior.
Supongo que me pareció una buena idea al no poder quedarme dormida -siempre lo parecen, verdad?-.

En fin. Disculparme se me da bien. No tanto recibir cumplidos o felicitaciones. A lo que cada uno esté acostumbrado.

Llevo un rato dándole vueltas a un extraño y complejo sueño que me ha tenido toda la noche corriendo por azoteas y galerías sumergidas, escapando del armagedón e intentando encontrar la puerta hacia otra dimensión donde la guerra no ha devastado todo lo humanamente devastable. En medio de todo ese apocalipsis se han ido entrecruzando personajes de ciertas series de televisión siendo mi principal avatar el de Chloe Sullivan, la eterna amiga no correspondida de Clark Kent en Smallville, el cual también aparece por el sueño siempre envuelto en un aura de pasotismo y pre-ebullición. Unas veces de rojo y otras forrado con un traje de aluminio como recién salido de un videoclip de Bowie -y recuerdo que se le veía el canalillo trasero al superhéroe, señalo-.


Al final y tras muchas penurias como escapar de un edificio que se esta derrumbando en las aguas, ver como los que me rodean se licuan en un charco del suelo según el color de su pelo o intentando encontrar el móvil -otra fijación repetitiva lo de perder el móvil-, a veces siendo yo con compañeros reales u otras siendo Sullivan acompañando a Lang, Lane, Juliette -Lost-, Chris Carter -yeap- o Urkel -esto si que me pilla desprevenida, pero lo recuerdo así-. Al final de todo esto, digo, consigo salvar el mundo pero, oh vaya!, no consigo quedarme con el héroe. El final se torna agridulce por los celos al descubrir que Lane es la culpable del enfriamiento kryptoniano. Y yo con estos pelos.
A todo esto, tengo que irme. Si mi subconsciente lo permite, espero disfrutar de una barbacoa digna de una heroína anónima no correspondida como viene siendo mi caso.


Insisto. Mis disculpas por este y otros desvaríos frutos de cierta inadaptación personal provocada por el paso inclemente de los días.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Papoya el marino

3:46. alcohol. Los lunes alcohol en chandal. Marina va a pensar que somos unso desquiciaos. Yo la primera que soy la mayor. Nat¡llas destroying all over the world. 3 grados bajo o sobre cero, no caigo. 80 kilometros. Quita, Natillas. Luis y sus flying spagettis monster y su decoracion de navidad. Los muppet entondando Bohemian Rapsody. Ennio Marchotti? una y otra vez y un video en 8 bits hipermegadestroyer. Si mi señor que tienes ojeracas y cómo sería jugar al Atmosfear en VSH y tu peor miedo es caerte por un barranco? Jorl! Marina va a pensar que somos unos desquiciaos, pobrecilla. Alcohol. Mucho. Mojinos. Alcohol. Spanich Movie. Sin perdón anoche y qué grande es Cl,int Eastwood hipos de perra. Tego sueño y tu duermes ya. Natillas quitate de delante, por dios que trasto de gato. Pobre Hermes que es el elegido. Mojinos. Mojinos!! He comprao una camiseta. He comprao una camiseta? Cuando, joder? Alcohol. 3:51. Me voy a la cama.
Voy a intetntar encontrar el videoclip bizarrisimo y si no, el de Ennio Marchotti o como se llame, que lo tenía yo guardado en el subcosciente de otra vida.

Vale. Lo he encontrao. Porqué soy yo ahroa la más mayor? Porque yo la que más alcohol en sangre? Porque yo soy la que me sé todas las de los Mojinos? Porqué no hemos venido anbtes al concierto, maldita sea?!

Truckers Delight o algo (JAAARLLL!!! + BONUS)



Ennio MarchettO (Quien no se acuerda?Se guirá vivo?)Ogete Flavor too=?))



bOEMIahn Rapsody by the muppets (sin desperdicio ninguno)





ME VOY A la cama. Mis tiempos de rapsoda etílica es obvio que quedaron atrás. Supongo que ahora soy una alcoholica más. No quería dejar pasar esta ocasión porsi se me ocurría alguna frase brillante, algúna forma imposible, alguna historia impecable. Obviamente solo queda una sobra de lo que alguna vez pensé que había podido ser.

Me voy a la cama. 4:00. Buenas noches.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Spots Navideños I: Solo para mujeres

Esto es un pronto. Acabo de dejar los platos a medio fregar y a mis espaldas me interrogan por lo mismo. Y es que hace unos minutos discutía con mi pariento acerca del porqué cada vez que se emiten ciertos anuncios el espacio-tiempo se repliega sobre si mismo y una servidora deja de prestar atención a nada que no sea la pantalla del televisor. Y el caso es que, aunque soy inmune a la campaña navideña, solo unos pocos spots están estudiados para colarse por entre mis neuronas y desconectarme. Y no, no puedo explicar porqué.

Desde mi libido más subconsciente, os traigo, mujeres mías -hombres absténganse, por mas que lo intentéis, no podréis entenderlo, si acaso, comprenderlo-, os traigo, digo, los spots navideños que tengo grabados a fuego en mi corazoncito subliminal más erótico-festivo.

Ejemplo 1: De este año. El tal Duque + Victorio y Lucchino= Rompebragas.
Miguel Ángel nosequé. Un señor que para mi, lo admito, no tiene aliciente alguno puesto que ni seguía su serie ni forma parte del perfil de hombre que me atrae. Pero por alguna razón, todos y cada uno de estos planos son, literalmente "romprebragas". Incluida la música siempre más.



Ejemplo 2: El del pasado año. Josh Halloway + Cool Water = Mojabragas Mode Untra On.
Los spots de Cool Water siempre han sido...estooo... bueh... Siempre han sido muy físicos e ilustrativos. Sumamos este spot al personaje salvaje e instintivo de "Sawyer" de Lost y ya tenemos otro anuncio para la posteridad.



Ejemplo 3: Yves Saint Laurent + Olivier Martinez= Sofisticación sensual. Rompebragas a medio gas pero con un alto nivel de babeo incipiente.
Este spot, incluído su add en papel, formo parte de mis principios periodísticos convirtiendose en casi un fetiche de la buena suerte. Incluída la noche que se desprogramó el ordenador de la tele y en lugar del típico tarot 906 se emitió durante más de 15 horas mi salvapantallas con imagenes de este modelo/actor -que ni lo uno ni lo otro-. Pero nos mola, nenas. Ouuuyeaaah (Barry White On)



Ejemplo 4: Hugo Boss. Este spot desde que lo recuerdo jamás a decepcionado a las mujeres. Ha ido cambiando de actor pero los planos se han mantenido. Antes Gabriel Aubry. Ahora Marius Hordijk. Os pongo los dos para que podaís hacer la comparación de planos que acabo de hacer yo y que solo sirve para confirmar que si el anuncio funciona, no lo toques.






Ale. Me voy a la ducha.

jueves, 26 de noviembre de 2009

De negro me verás

Que ayer metí la pata y pague la noche con kilómetros. Hoy despierto lejos: naftalina y leche caliente. Me calzo las ya olvidadas botas de montar, las que me han visto asfixiar y patear. Las que se han lustrado con sangre y alcohol durante años.

Me visto de negro. Johnny Cash en mi corazón y tú en la ventana. Un poco mejor, que hoy nadie podrá levantarme el dedo. Ya veremos si vuelvo y si te cruzas conmigo será para morder el polvo tras de mí.


lunes, 23 de noviembre de 2009

Momento Garci: Cosplay Reaccionario

Porque tengo que limpiar y guardar la compra y ordenar las coladas y llevo encima dos redbulls del mercadona -que creo que los hacen con sangre de monjas y lágrimas de niños-, un capuchino y dos cervezas.
Porque voy a poner una y solo una fotografía de mi incursión "ultimate fan" en materia del cosplay en el I Salón del MSR.


Photobucket

Ambos disfraces Black Cat (Spiderman) y Shampoo (Ranma 1/2) encuentran lugar en mi armario, de modo que no seré yo quien señale mi humilde -y si, avergonzada, persona-. Remarcar que ambas demostramos admiración por la vestimenta de la otra. Y como se puede ver, finalmente no fui de Gothic Nada y no porque no tuviera ganas ni atributos. Elegí algo distinto porque me olí la distinción en ello y razón que tuve pues sin haber entrado al recinto ya andaban pidiéndome fotos los prepubescentes góticos y emos de emociones por domesticar. No sé cuántas me harían para (re)confort de mi ego aunque no de mi edad, ya que sólo los muy veteranos sabían definirme correctamente.
Como experiencia, única, la verdad. Era algo que, aunque ya tarde, se había convertido en una espinita que creía no poder sacar. Lo haré de nuevo? Lo dudo mucho.

Otra cosa más y como mensaje a no iniciados: no se debe uno gastar 50 eypos del tirón en gominolas, aunque sean gigantes y chinorris. No merece la pena. Y aunque la mereciese, los remordimientos y la gastroenteritis no os dejarían dormir.

Y ahora toca volver al mundo gris y regodearse en lo reaccionario del cada día. Hoy toca tener un Momento Garci.