jueves, 12 de noviembre de 2009

Mecawenmivida mucho


Porque no me duran los buenos sentimientos mas tiempo que lo que me duran las palmeras de chocolate. Porque me meto en la pagina de Satrian y me encuentro porno, pero no suyo. Porque anoche vi Orgazmo y todavia ando con cara de ... con cara de Trey Parker y Matt Stone. Porque las mataba. Con rayos X, con gritos supersónicos, con aliento de hielo o flechas verdes. Y si no puedo matarlas así, me doy a escupirles. Porque las muy... perracas se lo merecen. Porque me vencen por lo que vale un clavo. Y porque no soy rencorosa, pero como dice mi madre, el que me la hace me la paga, y si no me la paga, no me la hace mas. Mi madre es muy así.
Me largo de aquí porque como siga, voy a acabar replegando Tierra Prima y mandándolas al final del Espacio-Tiempo, que le hagan la manicura a Doomsday. Afuuf!!

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Pues claro que si!

Anoche fue muy difícil.
Hoy, hoy es un gran día.
Gracias.

martes, 10 de noviembre de 2009

Lo que queda

Que no me escucho la respiración,
ni me late el alma en el pecho,
que no recuerdo mi voz
ni el color de mis propios ojos.
Que no todo es todo el mundo,
ni el mundo es solo de tu deseo,
que estoy cansada, amor mío,
que no me encuentro,
que no me adivino ni invento,
que ni capaz soy ya de imaginarme.
La pena es que es triste,
resulta muy triste,
darme cuenta, amor mío,
que la sombra que ahora soy,
triste, amor mío,
que lo que queda de mi,
amor mío,
tampoco duele ya.



sábado, 7 de noviembre de 2009

Anibal el Jazzero

Anibal Barca, de Amilcar hijo, cartagenero él, resulta que fue jazzero el hombre. Me imagino que entre que se licenciaba en las milicias y reunía un grupo de colegas para ir a liarla parda por Roma.
Taitantos años después, hete aquí que en su pueblo -cuyo ego no tiene comparación con los pueblos norteños del país de lo inmenso que és y lo cafre que puede llegar a ser-, hete aquí, digo, que han montao lo que viene a llamarse el Cartagena Jazz Festival. Por la 29 que van.
¿Qué que tiene que ver Anibal el cartaginés con el Jazz? Pues que si en vez de entrar por Roma con los elefantes hubiera entrao con contrabajos otro gallo le hubiera cantao al amigo.

Primero James Hunter.

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Hunter viene a ser un señor de color oriundo de louisiana durante la época dorada del soul en los años cincuenta metido dentro de los zapatos de un señor normal que para colmo es inglés. El resultado es divertidísimo. Te crees transportado en el tiempo y das cuenta que ese señor del escenario es James Brown, Sam Cook y Jackie Wilson, todos a la vez en una mezcla perfecta y además con tupé.
Y es que la melosa y susurrante voz de la introducción nos lo presentaba inquiriente:
"Preguntémonos, no dónde ha estado metido toda su vida, sino dónde hemos estado nosotros encerrados para que nos pasara desapercibida su voz".

Luego Bela Fleck and the Original Flecktones.

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Un grupo de viejunos colegas que, banjo eléctrico en mano, se lo pasan como enanos y suman entre todos ellos los mejores talentos a este lado del Río Pecos. El primero, un señor -de quien admito no conocer el nombre puesto que fue cambiado en cartel en el último momento- tocando la armónica, el arpa de boca y el piano todo a la vez. Y hacerse un solo mezclando temas de The Beattles no es fácil y mucho menos si además le sale bien.
Victor Wooten, un jamaicano con rastas y cartoniano -todo a la vez- que resulta ser, según me cuentan, uno de los mejores bajistas internacionales. Pena que el solo que se marca el amigo no hubiera quien lo aguantara.
FutureMan, el batería. Un tipo con rastas mucho más largas, sombrero pirata y un invento casero por instrumento: su propia batería electrónica. Un figura, hermano del bajista, por lo que me cuentan.

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Un cachibache que parecía un excalextric montao con una caja de galletas cuétara.
El protagonista, el rey del banjo, Bela Fleck. Un señor normal con un aire a Jack Black que se ha ocurrido hacer del instrumento campero americano un arte, mezclarlo con jazz y con un montón de sonidos y melodías que nada tienen que ver y les ha salido un pelotazo. Alegre bluegrass mezclado con un montón de influencias que hacen de este señor y los suyos un referente para salir del mal humor.


Una buena jornada pese a que no quería ir.
Me voy a asarme una mazorca de maíz en la vitro y llamar a las primas del pueblo, Vonda Mae y Peggy Sue.

viernes, 6 de noviembre de 2009

De lagartonas y mentiras

Hoy mentí.
Hoy curé.
Hoy jugué.
Hoy estas de vuelta conmigo.

Y mientras acompaño con las patatas de MariJo las penas de Toro y Simone caliento mis manos con el capuchino con leche condensada y miel repaso estas tierras mías, que las tengo abandonadas, y visito a Satrian y su nueva casa, y parto con JC y me derrito con Delirio, musa que fue encerrada y liberada años ha. Y yo aquí, con estos pelos y jugando al nuevo de CSI. Debería estar viendo episodios viejos de mil series... pero no. Mentiría.

Hoy mentí.
Ayer también.
Y el anterior.
Soy una gran mentirosa.
Siempre lo he sido.
Siempre lo he hecho.
Includo cuando hacía teatro.

Pero no aquí. Aquí no.
Esta noche concierto de James Hunter y Bela Fleck and the Flecktones.
Hoy si.
Mañana no.
Y no mentiré.

Pero hoy...
Hoy ya estas aquí, pequeña.
Mañana, quíen sabe?



Me voy a merendar, que ando algo fosca.
Malditas sean las redes sociales y los ecos más jóvenes, liberales y consentidos de nosotros mismos o de lo que nunca pudimos llegar a ser.

Como decía una vieja arpía amiga mía: "Quién te entienda que te compre"
Y la muy puta me dejó con la palabra en la boca, se dió la vuelta y se marchó dejándome tirada. ¿Era o no era para no volver a dirigirle la palabra hasta el final de los tiempos? Y eso sin contar que intentó levantarme al peterpan* que por aquel entonces poblaba la faz de mi tierra.

*Preguntarle a MJo.


Yo: -"Joder, qué mierda de noche, y encima de todo, ponen a Amaral!"

Ella:-"Pues a mi Amaral me gusta."

Yo: -"Me parece muy bien, pero no vuelvas a contarme tu vida."

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Esperandote


Esperar.
A que me digan cómo y cúando.
Esperar.
A que no sea nada y regreses Leviatán.
Esperar.
A que todo vaya bien.
Esperar.
Enséñame, que tu siempre lo haces y a mi no me sale.
Esperar.
Que duermo junto a la puerta, como sueles hacer tu.
Esperar...

domingo, 1 de noviembre de 2009

Jornada de terror

*Pero qué grande ha sio este hombre!!


No es este disco de Pajares. No es una maratón de XF. Ni una fiesta de disfraces sin alcoholimetro. Ni una multa de 3 puntos de menos por parte de un miembro de la ley de miembro aparentemente pequeño.
No es ver Van Helsing con las muñecas atadas para no arrancarte las corneas porque mira que es mala. No es eso, no. Tampoco es leer que el ministro de educación quiere alargar el periodo de educación obligatoria hasta los 18 años porque alguna mente pensante ha dado con que habrá menos parados y más trabajando para hacer sitio en aulas abarrotadas y cabezas derretidas. Ni descubrir en youtube las cosas que bajistas japoneses son capaces de colgar (recomiendo verlo, y dejarlo hasta el final, a ser posible atados para no arrancaros las orejas). Pero no, el terror no es eso. Aunque anda cerca, proclamo.

El terror, el verdadero terror. Ese. Asistir a una boda de un balaguero de gente que no conoces de la mano de tu recién estrenada suegra para acabar durmiendo en el suelo como la mejor de todas las opciones posibles. Eso es una jornada de terror. Y mira que la mujer es una buena mujer, como se dice en mi pueblo, pero una suegra siempre será una suegra.

Afortunadamente hoy parece ser la antítesis del terror: retozar en la cama previo pase de Se armó la gorda de los Monty Python es una buena forma de pasar el "día después". Esta noche me delectaré (N.d.T.: ver Zoolander) con el Drácula bueno, el de Coppola, el de ese desequilibrado mental que fue Bram Stoker. Aunque me gustara más el libro. Aunque la aborreciera en la asignatura de comunicación audiovisual. Aunque Keanu y Winona merezcan un bloque de cemento por zapatos en el fondo del Danubio. Por cierto que acabo de recordar que entre sueños aconsejé a una productora de cine que eligieran a Reeves como mejor actor para encarnar al sey del sueño, Sandman. Parece que mi subconsciente tiene mejor gusto que yo por el cine.

En fin. Menudo fin de semana más largo.